A veces no reaccionas porque lo que está pasando sea insoportable.

Reaccionas porque no soportas que no esté pasando como tú quieres.

Y entonces empiezas a hacer.

Insistes.

Controlas.

Presionas.

Exiges.

Te defiendes.

Te retiras.

Intentas arreglarlo.

O haces lo que sea necesario para que la realidad vuelva a encajar con lo que esperabas.

El problema es que mientras intentas conseguir lo que quieres, quizá no estás viendo qué está provocando tu

reacción en el bosque que tienes alrededor.

Una conversación se convierte en una pelea.

Una relación empieza a deteriorarse.

Alguien deja de acercarse.

Una situación que podía resolverse termina escalando.

Y a veces ni siquiera te das cuenta de cuánto has alterado el terreno

hasta que ya estás en medio de las consecuencias.

Pero también existe el extremo contrario:

tragarte el deseo, callarte, adaptarte y dejar que el bosque se destruya lentamente desde otro lugar.

La pregunta no es solamente:

¿Qué quiero?

También es:

¿Qué hago cuando no puedo conseguirlo?

Ahí empieza un trabajo mucho más profundo.

El Jabalí de Erimanto es una de las doce pruebas que forman parte del recorrido que he creado dentro de

Saturn Mastery School™.

Si quieres utilizar el mito como espejo para mirar tus propios patrones, deseos, resistencias y formas de

relacionarte con la vida, este es el lugar correcto.