Hay patrones que no desaparecen aunque estés intentando cambiarlos.
Desaparecen —o empiezan a transformarse— cuando dejas de mirar solamente cómo aparecen y empiezas a investigar qué los sostiene.
Puedes cambiar de pareja.
De trabajo.
De ciudad.
De hábitos.
De estrategia.
Y aun así encontrarte, meses o años después, en un lugar emocional que te resulta extrañamente familiar.
Porque quizá no estás repitiendo la misma historia.
Quizá estás repitiendo la lógica que aprendiste para sobrevivir a ella.
Y esa es una diferencia enorme.
Porque entonces ya no se trata de cortar otra cabeza.
Se trata de bajar.
Mirar qué hay debajo.
Preguntarte dónde aprendiste esa manera de buscar seguridad, amor, pertenencia o protección.
Y descubrir qué sigue tomando decisiones por ti desde allí.
No necesitas borrar tu historia.
Necesitas dejar de vivir el presente como si todavía estuvieras dentro de ella...
¿Qué patrón ha cambiado de forma en tu vida, pero sigue llevándote al mismo lugar?
Quizá esa sea la pregunta que merece tu atención ahora.
Este es el tipo de trabajo que hacemos en Saturn Mastery School™:
utilizar los mitos como espejos para mirar aquello que en nuestra vida cotidiana todavía no sabemos ver.